Buscar
  • Itzeni

¿Qué está ocasionando la pérdida y degradación de los bosques?

El INFyS reportó que las causas más evidentes de impacto ambiental en los bosques son de tipo antropogénico (ocasionadas por el ser humano), principalmente debido al pastoreo.



Las principales causas de impacto ambiental, pérdida y degradación de la cobertura forestal de los bosques son:


- Conversión de tierras forestales a praderas (o pastizales) y agrícolas – pastoreo y

agricultura,

- Cambio de uso de suelo ilegal,

- Tala clandestina,

- Comercio ilegal de materias primas y productos forestales,

- Incendios,

- Plagas y enfermedades,

- Prácticas inadecuadas de manejo y aprovechamiento forestal,

- Huracanes e inundaciones, y

- Asentamientos humanos, líneas eléctricas y actividades mineras.


A esta problemática, se suman otros factores sociales, económicos y políticos que

incluyen:


- La baja competitividad de las actividades silvícolas frente a otras actividades

económicas de corto plazo (algunas especies de árboles maderables pueden tardar

varias decenas de años en crecer a tamaños comerciales),

- La existencia de conflictos socioambientales y agrarios,

- La débil cohesión y organización social al interior de las comunidades y ejidos,

incluyendo el debilitamiento de las asambleas ejidales o comunales como órganos de

gobierno legítimos,

- La deficiencia de capacidades técnicas y gerenciales que dificultan a los ejidos y

comunidades emprender a partir de modelos de negocio con visión estratégica y

participar en la cadena de valor forestal,

- La insuficiente transferencia de tecnologías que mejoren la productividad y

competitividad del sector forestal,

- Los altos costos de transacción,

- La mala calidad y escasa cantidad de caminos forestales,

- La desvinculación entre productores, centros de transformación y mercados,

- La dificultad para acceder a los mercados y las fuentes de financiamiento,

- La sobrerregulación del sector y alta carga de trámites burocráticos,

- Las deficiencias en las políticas públicas, la información para la toma de decisiones,

la coordinación interinstitucional y el marco normativo y administrativo.





Adicionalmente, la producción maderable es poco diversificada (75% proviene de los pinos) y de bajo valor agregado (69% corresponde a productos de escuadría, 9% a carbón y leña, 9% a productos celulósicos, 6% a durmientes, 5% a chapa y triplay y 2% a postes, pilotes y morillos), lo cual contribuye a la pérdida de competitividad; los principales estados productores (75% del total) son Durango, Oaxaca, Veradruz, Michoacán y Chihuahua.


En contraste, la producción forestal no maderable (resinas, fibras, sotol, candelilla, heno, palmas, maguey, orégano, bambú, musgo, lechuguilla) ha aumentado y los principales estados productores (62% en total) son Michoacán, Zacatecas, San Luis Potosí, Estado de México y Durango.


Por otra parte, en nuestras áreas forestales habitan casi 11 millones de personas 10 y es

donde se presentan los mayores niveles de rezago, condiciones de pobreza y marginación.


Los 32,154 núcleos agrarios que existen actualmente (28,760 ejidos y 2,394 comunidades) abarcan 99.5 millones de hectáreas (51% del territorio nacional en propiedad social); de éstos, 15,584 núcleos agrarios tienen al menos 200 hectáreas o más de superficie con vegetación forestal (62.6 millones de ha, 45% de los recursos forestales de propiedad social); los ejidos y comunidades aportan el 70% de la producción forestal y 2,361 núcleos agrarios realizan manejo forestal en sus territorios.


Un ejemplo de prácticas no sustentables suele darse en algunas plantaciones de árboles frutales en zonas rurales para autoconsumo o como actividad económica que genera ganancias en poco tiempo, pero que frecuentemente utilizan procesos de producción agresivos que ocasionan impactos negativos al medio ambiente, por ejemplo:


Malas prácticas:

- Deforestar para ampliar la frontera agrícola

- Eliminar el sotobosque (vegetación pequeña)

- Plantar una sola especie (monocultivo)

- Uso de agroquímicos, pesticidas y fertilizantes

- Gran demanda de agua de algunas especies (p.e. aguacate)

Impactos negativos:

- Pérdida de biodiversidad (flora y fauna)

- Fragmentación del hábitat de otras especies que utilizan territorios grandes (p.e.

jaguar)

- Degradación y contaminación del suelo

- Pérdida de servicios ambientales

- Reducción en la captación de agua

- Amenaza a polinizadores (abejas, mariposas, murciélagos, etc.)

- Afectación de la calidad del aire y agua para las ciudades

- Daños a la salud


En este sentido, rara vez tomamos en cuenta el costo que implica perder servicios

ambientales y su restauración, pero para darnos una idea, el costo por agotamiento de los recursos forestales se estimó en 11,680 millones de pesos en 2018.


¿Crees que sea posible resolver los problemas que enfrentan los bosques y que se deben principalmente a nuestras propias acciones?


No sé pierdan la última parte de esta historia sobre los bosques, en el que platicaremos sobre el manejo forestal sustentable ¿lo conoces?


2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo