¿Entre más likes, más conservamos?
- ITZENI PAGINA
- hace 3 días
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Cada vez es más común que las personas consuman videos e imágenes de fauna silvestre, y muchos de ellos tienen un mensaje claro hacia la conservación. Pero ¿realmente ayudan a generar oportunidades de conservación o un cambio en comportamiento que fomente la coexistencia?

Si bien, desde hace muchos años se ha estudiado ya cómo el comportamiento, las percepciones y los comentarios de las personas hacia la fauna silvestre influyen en su conservación, han sido pocos los estudios que buscan analizar impacto que pueden tener videos de larga duración, como en YouTube, en tomar acción por la conservación.
Algunos científicos sugieren que la creación de contenido digital ayuda a construir comunidades en línea y a generar conciencia sobre problemas ambientales, lo que potencialmente refuerza conductas proambientales. De hecho, muchos estudios indican que ver contenido sobre fauna puede fortalecer actitudes positivas hacia los animales y los ecosistemas.
Sin embargo, persiste un crítica a esta relación tan directa entre ver videos y conservar: ¿esta influencia se traduce en apreciación pasiva o en esfuerzos activos de conservación?
Como sabemos, la biodiversidad está disminuyendo a un ritmo alarmante, principalmente por presiones humanas y revertir esta tendencia requiere cambios tanto en el comportamiento como en las políticas hacia la naturaleza.
Para los científicos de la conservación esto significa que debemos tener las mejores herramientas para transformar lo más rápido posible nuestra realidad, lo que a su vez exige una comprensión más profunda de cómo se valora la fauna y cómo se forman las actitudes hacia la conservación.

En este contexto, las redes sociales ofrecen oportunidades sin precedentes para llegar a cada vez más personas, con relativamente poco esfuerzo. Desde una mirada estratégica, la participación que pueden tener las personas —tanto como consumidores como creadores de contenido— tienen un potencial muy grande para transformar actitudes y amplificar los esfuerzos de conservación.
Un análisis reciente de contenido en YouTube (en inglés) revela que la creación de contenido proviene mayoritariamente de pocas ubicaciones, lo que refleja actitudes regionalmente específicas hacia la fauna y las relaciones humano-fauna. Sin embargo, este contenido es consumido y comentado por una audiencia global, creando una dinámica compleja entre perspectivas locales y recepción internacional.

En el análisis de comentarios de estos videos, la apreciación por la fauna fue la actitud más prevalente (32% de todos los comentarios), seguida por la apreciación hacia las personas que aparecían en los videos (23%). Sin embargo, las expresiones de preocupación por la fauna disminuyeron al 7%, y los llamados directos a la acción fueron notablemente escasos, con solo un 2%. Es decir, solamente dos de cada cien personas relacionaron el video con una acción concreta para fomentar la conservación de la especie que estaban admirando.
Estos hallazgos desafían un supuesto común: que la exposición a contenido sobre fauna en redes sociales se traduce naturalmente en acciones a favor de la conservación. La realidad es que los espectadores parecen involucrarse principalmente en admiración pasiva, más que en apoyar activamente medidas de protección.

¿Qué podemos hacer entonces como especialistas en la conservación? Algo muy interesante y que se resalta en el artículo es que los "llamados a la acción" no son claros. Un "llamado a la acción" es mensaje al final de los videos (a veces en medio) que nos invitan a "dar follow, like, suscribirte" y que le piden al auditorio tomar acción, literalmente.
En los videos de fauna silvestre es poco común encontrar llamados a la acción claros hacia la conservación. Es poco realista pedirle a un público que no es experto en el tema que sean ellos quienes propongan nuevas legislaciones, reforzar áreas protegidas o incluso pedir financiamiento para una región o especie en específico. Es nuestra labor dar un mensaje claro, y alternativas de lo local a lo global, para que las personas puedan tomar acción más fácilmente, y no se queden solamente como espectadores.
Estos llamados a la acción no tienen por qué quedarse solo como la responsabilidad de los creadores de contenido. Siempre que tengamos una oportunidad para hacerlo, vale la pena el esfuerzo, en una plática entre amigos, en un seminario o en un comentario en facebook.
Y tú ¿qué llamado a la acción harás en tu próxima plática?

En este blog revisamos el artículo "YouTube content on wildlife engages audiences but rarely drives meaningful conservation action " de Berkel et al publicado en 2026 en Communications Sustainability.

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